miércoles, 2 de julio de 2014

Ensayo de fracaso escolar

Bajo mi humilde opinión la educación en este país deja bastante que desear.
En primer lugar debería cambiarse los contenidos que la ley ofrece ante determinadas áreas, porque hay cosas que no tienen ninguna utilidad a lo que la parte práctica hace referencia, en su uso en la vida cotidiana, solo sirve para tocarnos las narices y se supone que estamos preparando a la juventud de hoy en día, que serán las personas que en un tiempo no muy lejano aportaran su granito de arena al mundo laboral y sinceramente no creo que estemos siguiendo los pasos adecuados porque desde bien pequeños nos enseñan a memorizar datos, de los cuales en un tiempo ni nos acordaremos, pero en ese momento nos sentiremos únicos y “muy especiales” tras superar un examen o alguna contestación correcta ante la persona que nos está  evaluando y como no, ello conlleva al ser aceptado o no por un trozo de papel y compitiendo unos contra otros, como si eso nos llevara a algún lado. ¿En qué punto estoy y hacia dónde voy? .Creo que nos pasamos toda la vida memorizando datos, dejándose cada vez más de lado los valores según van pasando las distintas generaciones, va notándose notablemente y el uso del razonamiento, ni tan siquiera se menciona en el sistema educativo como si fuese un tema tabú o careciera de su valor en el aprendizaje.

Todavía a día de hoy estoy esperando que un profesor me proponga el grandísimo reto de hacerme escurrir la cabeza ante una situación, cualquiera que sea, pero que lo haga, quiero sentir que soy capaz de pensar por mí misma y sentirme que valgo algo más que estar sentada entre cuatro paredes, ante una situación que ya se ha planificado de antemano por alguien que tiene un tema concreto para explicar, buscado bien sea en internet o libros y que encima cobra por ello, lo que da a pensar que es un intercambio de intereses, porque hay quien cobra por buscar información y hay quien paga por escuchar, dejando la autonomía totalmente anulada y siendo el alumno un agente pasivo en su propio aprendizaje.

Es muy triste ver como alguien que no es un profesor al menos hasta que acabe el año que viene el doctorado de filosofía te motive a tener curiosidad por las cosas y saber cómo plantearte las preguntas adecuadas para conocer la manera de que funcionan las cosas, que te haga cuestionarte preguntas que por tí misma sabes con total seguridad que no las harías, porque ello no forma parte de una planificación educativa.

Todo empezó con una carta de amor que le envíe en un chat, en un lenguaje de castellano antiguo en el cual le deje sin palabras y conseguí despertar en él la curiosidad, que conforme iba pasando el tiempo él me la creaba a mí, de ver que a pesar de sus 26 años me daba mil vueltas en cualquier ámbito y era una gran joya a la que admirar. Él veía en mí un potencial literario que ni yo misma veía, al mismo tiempo también reconoció que tenía carencias, muchas carencias, que no habían sido tratadas con anterioridad y que el profesor no se había molestado en enseñarnos un mínimo de cultura y menos aún dar la importancia que se merece a la lectura. Todo empezó como un hobbie, como algo que en un principio carece de valor y que solo te limitas a disfrutar, hasta que alguien te formula una pregunta y te quedas en blanco sin saber que contestar y ese momento fue clave para mí, porque me di cuenta que había fracasado por un instante en un tema determinado y que por el lugar donde estoy estudiando se da por hecho muchas cosas que se supone que tenemos que saber para luego mostrarlas a los demás viéndose ellos reflejados en nosotros, pero la realidad es que nadie se percata de los silencios que hay en los pasillos recorriendo mil pensamientos cada día por nuestras mentes y muy pocas palabras son elaboradas y dirigidas a los oídos ajenos.


Hay miles de temas que son innecesarios dentro de un sistema de aprendizaje totalmente dirigido y para comprobarlo que mejor manera qué preguntando a un alumno de un año para otro si recuerda lo que ha estudiado o si ha aprendido algo del año anterior ¿nos quedamos realmente con algo? y es que la falta de motivación es tremenda, partiendo de la base que están encerrados en un centro hasta que cumplen los 16 años por obligación, yo creo que deberían cambiar los contenidos en la enseñanza obligatoria y hacer especialidades por ramas como se hace en la universidad pero para más pequeños, por ejemplo que haya un edificio solo para el área de matemáticas que podríamos dedicarnos el tiempo suficiente para aprender a ser profesor de matemáticas, físico o arquitecto y que leyeran sobre ello fomentando así la lectura, escritura y vocabulario y que con frecuencia se hicieran redacciones y así tal vez no habría el problema que hoy tenemos los jóvenes para escribir incluso con el word ¿nos perjudica o nos beneficia la tecnología en nuestro aprendizaje? . Cada rama tiene su propia evolución a lo largo del tiempo y el ser humano también, ¿Aprendemos lo que debemos aprender a nuestro debido tiempo? Yo creo que el sistema nos infravalora a lo que queremos llegar a ser, y no recuerdo quien me comentó que el sistema estaba programado para desmotivar a la gente y que se lo había comentado un profesor y no podía estar más de acuerdo, no me veo preparada para afrontar la responsabilidad que conlleva educar y enseñar, educar bueno cualquiera lo puede hacer pero enseñar, ¿qué voy a enseñar yo si he estado 4 años memorizando datos? Para empezar si observas a tu alrededor ves que los que vamos a ser maestros no sabemos conjugar los verbos y la respuesta de un profesor fue eso es cuestión de memorizarlo y ya está, como no dándole importancia y me quedé muy decepcionada  con su respuesta y luego me comentó que una pregunta de su examen que suele poner es una definición y había que memorizarla, lo irónico del tema es que esa asignatura en el planteamiento laboral es totalmente práctica y no está planteada de forma adecuada ¿ Un examen nos prepara para la vida laboral? ¿Un profesor nos ve cuando nos mira o somos invisibles para él o ella? La carrera fundamental para la educación es la enseñanza de conocimientos, por lo que debería haber más psicología. Señoras y señores estamos aquí delante de ustedes dejen de mirar su precioso trasero y hágannos caso, porque queremos aprender porque en un tiempo no muy lejano vamos a salir al mundo y no tenemos los recursos necesarios para ello, para saber mirar a lo que ellos esperan de nosotros y las expectativas que queremos alcanzar, porque nuestros alumnos merecen lo mejor de nosotros y no una simple planificación hecha por mí o cualquiera de nosotros. Somos personas señores, no un ordenador y no nos están preparando de forma adecuada, queremos abarcar demasiado y no nos centramos en nada y ustedes puede que se queden donde están, pero nosotros tenemos unos niños a los que atender, enseñar y formar, en definitiva, una responsabilidad. Porque los niños pueden tener cualquier circunstancia ante la vida, porque la vida da mil vueltas, pero al menos que no quede por nosotros que no tenemos una formación mínima decente en la que poder hacer referencia y ayudar a ese niño que nos necesita. Todo problema tiene un origen y nosotros somos esa incógnita que aún no ha sido resuelta. 

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