miércoles, 9 de abril de 2014

Me tumbo en el césped, veo una nube pasar y sonrío,
no tiene caducidad el tiempo, solo un rayo de luz 
siendo tapado, por cada nube con movimiento calmado. 

Donde el cuerpo y el alma forman un único ser, 
siendo tu propio cuerpo el que tiene hipotonia
donde en un lugar oscuro contemplas el infinito de tu propio éxito, 
y en un sendero plano solo puede ver la huella de tu propio fracaso. 

El sueño es un éxito sin reconocimiento, 
el reconocimiento es el sueño convertido en éxito
el éxito de cada uno es marcado por su propio dueño.  

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