miércoles, 28 de noviembre de 2012

Pequitas, tu mejor amigo.

         Erase una vez en un lugar llamado Felicidad, allí todo el mundo estaba contento, bueno casi todos, había un perro solitario, vagando por las calles, pasando frío en invierno, calor en verano, sed, hambre...

Un día de los que paseaba por la calle, en un día cualquiera, se encontro por casualidad, un patio con verjas, donde observaba al otro lado de ella niños saltando, corriendo, jugando a la pelota, hablando unos con otros, almorzando todos excepto Pablo.

Pablo estaba en su último año de educación infantil y pronto pasaría al colegio de los mayores, era un niño bastante callado, como diriamos muchos de nosotros un poco antisocial, marginado, raro, el típico niño que pasa desapercibido que no se mete con nadie y nadie nunca nota su ausencia.

Pequitas, que así se llamaba el perro, en uno de sus tantos días que iba paseando por allí, vio a nuestro amigo Pablo que estaba sentado y su espalda estaba entre los barrotes, así que se acerco y con su pequeño hocico le toco la espalda, este que no lo esperaba porque estaba concentrado en su mundo, al notar algo en la espalda se giro rápidamente asustado y dijo:

-   ¿ Quién ha sido?

Entonces vio a Pequitas sentado, mientras se lamia el hocico mirando el bocadillo de Pablo.

Pablo al entender que le pasaba al pobre perro, le dijo acompañado con un gesto de la mano
- Ven perrito, ven.

El perro asustado poco a poco se fue acercando a el, Pablo le acaricio la cabeza con cariño y el perro se restrego en su pierna agradecido del cariño ofrecido.

Pablo al llegar a casa hablo con su madre y le conto la novedad que le había sucedido hoy en el colegio y le dijo:

- Mama, hoy he visto un perro pequeño en el cole

y su madre: A sí que bien.

y le dijo Pablo a ella:

- Si pero estaba solo paseando.

y su madre: A si?

y Pablo respondió:

- Si, es mi amigo.

La madre preocupada de la seguridad de su hijo y del resto de niños, decidió ir a hablar con la profesora. y en la entrada del colegio hablo 5 minutos con la profesora mientras el niño entraba a su aula.

Madre de Pablo: Mire, quería hablar con Ud porque mi niño me ha dicho que hay un perro paseando cerca por alguna calle del colegio y que advertirla por la seguridad de los niños.

Profesora: Muchas gracias. Si lo encontramos llamaremos para que se lo lleven a la perrera.

Madre de Pablo: Muchas gracias. Buenos dias. Adiós.

Profesora: Buenos días. Adiós.

Al salir al patio del recreo los compañeros empezaron a burlarse de el, porque no tenía amigos y solo compartía el patio con un perro pulgoso y sucio. Asi que pensaron en ir a quitarle el bocadillo para que no se lo diera a el, Pequitas al ver lo que pasaba fue a morder al 1º niño que le tenía el bocadillo y este al quejarse se cayó al suelo, los niños empezaron a formar un corro grande, mirando boquiabiertos lo que pasaba a aquel niño, por lo que no muy tarde se acerco la profesora y vio al niño en el suelo y el perro allí, por lo que penso que le había mordido y lo cogió y lo encerro en una aula vacía, Pablo volvió llorando a clase porque su amigo estaba solo en una aula vacía sin nadie, por lo que en un descuido de la profesora cogió una silla para llegar al pomo de la puerta para abrirla cn el bocadillo que anteriormente se había guardado después de caerse en el suelo,arrastro la silla hasta el aula que estaba enfrente de ellos, se subió abrio la puerta, se bajo de la silla y fue corriendo abrazar a su amigo, este empezo a lamerle la cara y Pablo empezo a dar en trozos pequeños el bocadillo, de repente la profesora se dió la vuelta y vió que no estaba Pablo, por lo que fue corriendo a la aula de enfrente y vio como ambos estaban sentados tranquilamente mientras Pablo le daba de comer, cosa que le sorprendió a la profesora porque el niño estaba en perfecto estado y ambos estaban tranquilos. ¿ Por que había atacado al otro niño y a Pablo no? se preguntaba por dentro la profesora.

 Los de la perrera llegaron para llevarse a Pequitas y la profesora le prometio que no le harían nada a este si el niño estaba bien de salud. El niño que había sido mordido volvio al colegio al día siguiente y los padres del niño le dijeron a la profesora que solo habia sido una herida leve sin más importancia, la marca del mordisco sin más. Lo que hicieron fue llevar a Pequitas de nuevo al colegio a la hora de la salida y la madre al ver la felicidad que le causaba Pequitas a su hijo, finalmente adoptando a Pequitas y pudiendo disfrutar de su cariño, calor, comida cada día junto a su querido amigo Pablo y famila.

No hay comentarios:

Publicar un comentario